10.9.10

School of Rock


Hay cosas en la vida sin las cuales no puedo vivir. O bueno, sí puedo, pero no quiero dejarlas: son mi droga y mi medicina. Entre ellas están el té (verde, blanco o negro), mis libros y películas favoritas, mi (creciente) colección de medias y mallas de todos colores, texturas y patrones, mi carpeta de modas, y la más primordial de todas: el Rock.

Después una larga sequía respecto a una de mis actividades favoritas, que es rockear, al fin tengo un par de conciertos en puerta, con boleto en mano y todo: el festival Corona Capital (con Pixies, Interpol, James y muchos más), y el show de Emilie Autumn (¡una vez más!) en noviembre.


El otro día estaba meditando sobre el hecho de que debería de hacer una mini-guía con todo lo que he aprendido sobre el arte de ir a conciertos de rock, los cuales han sido hasta ahora:

Audioslave (2005)
Pearl Jam (2005)
Chris Cornell (2007)
Iron Maiden (2008 y 2009)
Judas Priest (2008)
Opera Rock – Dr. Frankenstein (2009)
Metallica (2009)
Emilie Autumn (2009 y 2010)

No estoy clamando ser toda una veterana con harta experiencia en estos asuntos, sin embargo, sé lo que es ir a tu primer concierto y no tener mucha idea de qué esperar, ni de qué es lo que se debe hacer antes, durante y después del concierto para optimizar tu preciada experiencia de euforia musical. A pesar de que la lista de eventos a la que he asistido no es tan larga, definitivamente tengo un par de consejos útiles qué compartir al respecto, pequeños pedacitos de experiencia y mañas que he ido colectando por aquí y por allá. Confío en que los que apenas comienzan, o los vírgenes en materia conciertil, encontrarán esta información muy valiosa (o, por lo menos, a mí me hubiera gustado leer algo así cuando empecé), mientras que aquellos más experimentados seguramente podrán rescatar un tip o dos para agregarlo a su rutina.

De este modo y sin más preámbulo, doy comienzo a:

El Manual Rocker-Scientist de Dámaris

Capítulo 1: Antes del concierto

Punto número uno: no vas a poder ir al concierto que te interesa si no te enteras con anticipación.

Para evitar formar parte de aquella desafortunada especie de fans que se da golpes contra la pared porque su artista vino y ellos no se enteraron, es necesario que -de vez en cuando- te des una vuelta por los sitios web de tu rocker favorito. La existencia de los sitios oficiales (a excepción de los Myspaces) por lo general es casi simbólica: son páginas obsoletas, austeras y descuidadas que raramente se actualizan. Es mucho más recomendable checar de vez en cuando alguno de los fansites más grandes y mejor establecidos, que son actualizados constantemente con noticias de interés. Ahora que si te da flojera mantenerte al tanto de cada una de las bandas o rockers que te interesan, puedes checar alguno de esos sitios que hacen recopilaciones de todos los eventos de los próximos meses, como OidosSordos (en México). Finalmente, puedes obtener información platicando con amigos o conocidos que compartan tus gustos musicales.

Boletos

Los boletos por lo general son caros, de modo que mientras más temprano te enteres, mejor, pues tendrás tiempo suficiente para ahorrar. En estos tiempos, es difícil que encuentres boletos por menos de 350-400 pesos, y eso sin cargos extras. Las leyendas vivientes (Roger Waters, The Rolling Stones), los sobrevalorados pop (*cof* U2 *cof*) y las mega-bandas con gran poder de convocatoria (Radiohead, Metallica) usualmente se dan el lujo de cobrar cerca de 1000 pesos por los boletos más chinches para su show (y siempre hay quien los compre). Sin embargo, siempre hay forma de conseguir boletos por menos, o incluso gratis. Obviamente toma tiempo y esfuerzo, pero vale la pena: durante las semanas (o incluso meses) antes del concierto, estaciones de radio, sitios oficiales, o incluso los organizadores del evento (como es el caso de los conciertos en el Circo Volador) hacen concursos y trivias para ganar boletos gratis, o incluso pases backstage para conocer a tu artista. Así que mantén los ojos (y los oídos) abiertos, ya que algo puede aparecer.

Otro asunto a considerar es la cercanía de tu lugar al escenario. Cuando compras boletos de pista (o admisión general), tienes la posibilidad de estar más cerca del escenario de lo que estarías comprando boletos numerados; sin embargo, debes tener en cuenta que pista también significa “de pie y aplastados” durante horas y horas. Escoge de acuerdo a tu preferencia y/o posibilidades. Personalmente, yo siempre prefiero conseguir boletos de pista, pues me gusta ver los conciertos lo más cerca posible al escenario. Alguna vez (cuando Pearl Jam) intenté comprando boletos de los de asientos numerados que están más arriba, y simplemente no es lo mismo: todo es más emocionante allá abajo, a pesar del cansancio y los empujones.

Siempre es bueno estar pendiente de las fechas de venta y preventa, pues no es raro que los boletos de las bandas populares se agoten en unos cuantos días (o a veces, como en el caso de Metallica, en un par de horas). Así que toma tus precauciones: si en ticketmaster dice que la preventa comienza el martes a las 11:00 de la mañana, no se te ocurra salir a comprar leche al supermercado a las 10:45, pues cuando regreses puede que los boletos que querías ya se hayan agotado (true story, Metallica 2009, concierto del sábado- y no, no fui yo la que cometió semejante error de logística). Los mejores boletos son los que se venden más rápido, no caigas en el error de pensar que como son tan caros tardarán más en salir. Tampoco te hará daño investigar con anticipación el sistema de compra, para evitar sorpresas al momento de la verdad.

Compañía y vestimenta.

¿Vas a ir solo o acompañado? Ir acompañado de tus amigos y/o pareja puede mejorar tu experiencia del concierto, sobre todo mientras esperas a que comience, al compartir comentarios entre canciones, o al regresar a casa teniendo con quién platicar toooodo lo que quieras sobre tu recién adquirida experiencia. Sin embargo, ir solo no tiene por qué ser aburrido, y es una oportunidad perfecta para conocer gente con gustos en común (después de todo, vienen a ver a la misma banda, ¿no?). La fila de espera para entrar es un buen lugar para entablar conversación con tus vecinos y pasar el tiempo de manera más agradable.

En todos los conciertos a los que he ido, en la sección de pista nunca faltan las chicas con minifalda y tacones de 10 centímetros. Tomando en cuenta que vas a estar de pie (o a veces sentado en el suelo) durante mínimo dos o tres horas, rodeada de gente que está invadiendo -y por mucho- tu espacio personal, tal grado de masoquismo me parece inconcebible (de todos modos, entre la multitud ni se te van a ver las piernas, so why bother?). Es importante ir con ropa y zapatos cómodos (lo cual no es sinónimo de verse fodongo, se le puede añadir algo de estilo con pensarle un poco). No lleves vestimentas demasiado elaboradas o frágiles pues, a menos que los asientos sean numerados, se van a aplastar y destruir, o te vas a estar atorando todo el tiempo con otros asistentes (esto pasa, por ejemplo, con la ropa de red). Los sombreros son una pésima idea. La mayoría de las personas deciden ir con la playera de la banda (o de bandas de estilo similar) y jeans. Es como el uniforme oficial de los conciertos, cómodo y funcional. Sin embargo, si lo que quieres es destacar, usa lo que sea menos eso. Es más, si quieres destacar entre la multitud en un concierto de rock (especialmente de metal), ve de blanco. Yo fui de blanco tanto a Audioslave como a Chris Cornell y era lá única vestida de ese color entre un mar de playeras negras, al menos hasta donde alcanzaba a ver. Era increíble, de verdad. Otros colores improbables: rosa, naranja, amarillo.


¿A qué hora llegar? ¿Cómo lograr estar en primera fila, o estar hasta el frente?

La regla general de sentido común es que, mientras más temprano llegues, tendrás la oportunidad de estar más cerca del escenario. Hay fans super hardcore que llegan 8, 12 o hasta 24 horas (¡o más!) antes de la hora a la que abren las puertas del recinto, para asegurar su lugar en primerísima fila. En mi experiencia, el llegar ridículamente temprano a los conciertos (sobre todo a los que no son tan grandes) es completamente innecesario para conseguir un buen lugar: estuve en primera fila para Chris Cornell, así como las dos veces que fui a ver a Emilie Autumn, llegando 3 horas y 2 horas y media antes de que abrieran las puertas; y sí, cuando llegué ya había una larga fila de personas formadas desde quién sabe qué hora (en el Circo Volador me tocó la ficha no. 120), y aún así lo logré. Para conciertos asquerosamente masivos, como Metallica, bastó llegar tres horas y media antes para finalmente encontrar buenos lugares muy cerca del escenario.

Algunas personas disfrutan hacer reuniones de fans mientras apartan su lugar desde muy temprano, y hasta llevan comida y todo. A mí me parece sumamente incómodo el estar más de 5 horas sentada en la calle, comiendo comida chatarra y teniendo que buscar dónde ir al baño cada que sea necesario: No, gracias. Además, querrás sentirte bien y con energía para el concierto, en vez de ser uno de los que sacan trágicamente desmayados o sofocados a la mitad (o peor aún, antes de que empiece el concierto, que también me ha tocado verlo) por no haber comido bien o por haber pasado 12 horas insolándote o mojándote con la lluvia y alternando entre estar de pie o sentado en el pavimento duro.

Suena tonto, pero es buena idea asegurarte de que te estás formando del lado donde se encuentra la puerta de acceso al interior del lugar. No te fíes al ver gente formada: mejor pregunta a alguien que pertenezca al staff del lugar cuál será la puerta (o puertas) que abrirán (busca a alguien con walkie-talkies o distintivos). Puedes llevarte una desagradable sorpresa cuando abran la puerta en el lado opuesto a donde estás y todos aquellos que llegaron después de ti entren primero, por estar más próximos a la entrada (esto nunca me ha sucedido, pero he sabido de gente a quien sí le ha pasado).

Mantente alerta. Aunque las cosas lleven un orden, a veces el caos se termina imponiendo y puedes aprovechar para entrar antes de lo que te correspondería. Sin embargo, si ves que todos están respetando el orden, no te pongas pesado ni trates de meterte en la fila o tomar “atajos”: sé civilizado y espera pacientemente tu turno.

Una cosa que me parece curiosa, es que en cuanto abren las puertas del recinto y la gente corre a ocupar su lugar, la mayoría tiende a apelotonarse en el centro del escenario, dejando las orillas desatendidas. Ese fenómeno, mi amigo, es tu oportunidad para conseguir un lugar en primera fila, ya que te garantizo que tendrás mucho mejor visibilidad en primera fila aunque estés de lado, que teniendo que esquivar la cabezas de una, dos o tres personas enfrente de ti, estando en el centro del escenario. Además, durante el concierto los músicos tienden a pasearse por todo el escenario, así que tarde o temprano tendrás a tu rocker favorito frente a ti. Incluso, previo al concierto, puedes investigar la configuración usual adoptada por tu banda viendo videos de conciertos anteriores, y así elegir de qué lado prefieres estar (por ejemplo, mi integrante favorito de Tool es Adam Jones y sé que siempre toca del lado izquierdo del escenario). Si eres como yo, y te encanta la idea de interactuar con tu artista, y quieres aumentar tu probabilidad de hacer contacto ya sea visual o físico con él, primera fila es la opción. Más allá, ellos ya no ven la cara de la gente, por lo oscuro y lo apretado (a menos que sean asientos numerados, claro está, o que la valla de seguridad esté lejísimos de escenario, como pasa en los conciertos masivos).

[...]
Continuará...


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¿Qué les parece? ¿Están de acuerdo o desacuerdo con mis tips? ¿Tienen algo que deseen agregar o que en su experiencia funcione mejor? ¿Algún otro consejo que quieran compartir?

Soy toda oídos (y los míos no son sordos)...

¡Saludos!