10.6.10

¿Hay alguien que esté dispuesto a leer esto?

Fue lo primero que pensé al terminar este post. En fin, el tiempo lo dirá, si no, por lo menos me sirve de catarsis.

Cuando una buena parte de tu situación apesta, y por más que buscas y buscas no encuentras una solución evidente y duradera a tus problemas, necesitas escapar. Para mí, una buena forma de escapar es escribir. Bueno, eso, y resguardarme en mi mundo de fantasía viendo blogs de moda, o dedicar unos 10-15 minutos extra en mi rutina diaria para adornar mis ojos con extravagante maquillaje con chispitas de colores. Pero no quiero que el ambiente de este blog se torne totalmente palacio tan pronto, así que volvamos a lo primero.

¿Nunca les ha sucedido? Apuesto a que sí:

Tienes un hobbie, una actividad que disfrutas enormemente. Y mejor aún, es una actividad en la cual eres bueno (o, al menos, no apestas tanto; o al menos te gusta engañarte pensando que tienes talento para ello). Sin embargo, por alguna razón que no terminas de comprender, lenta y gradualmente vas abandonando esa actividad, muchas veces sustituyéndola por otras mucho menos disfrutables (perdón por inventar palabras), hasta que un día, mientras ves por duodécima ocasión el anuncio de Stepgym (sí, el de los tenis chuecos), un súbito resplandor de lucidez entra a tu mente, y te preguntas ¿por qué diablos lo dejé?

Así sucedió, en mi caso, con dos de mis más enriquecedoras ocupaciones: escribir, y diseñar y confeccionar ropa. Me encanta hacerlo, y ambas son actividades que me llenan, y, sin embargo, no me he ocupado en ellas (al menos no como debería) desde hace más de un año. ¿Por qué rayos pasa esto? ¿Es que acaso nos volvemos flojos, o simplemente perdemos el interés y la motivación para hacerlo?

Pues no más. Necesito escribir, aunque sean tonterías o banalidades, simplemente necesito llevar a cabo el ejercicio de plasmar lo que pienso y siento, sacar las cosas de mi pecho y, por qué no, de paso interactuar con gente inteligente, curiosa o graciosa (o todas las anteriores) en el proceso. Así que ahí les va el blog.

Por cierto, ¿cómo ven esto?

http://www.jornada.unam.mx/2010/06/06/index.php?section=politica&article=008n2pol&partner=rss

Eso es tener sus prioridades en orden, caray. Y justamente estaba burlándome muy a gusto, cuando chequé mi correo y me encontré con que en el instituto de investigación donde trabajo, uno de los más grandes e importantes del país, la unidad de cómputo se encuentra concentrada en la tarea de usar todos sus recursos para poder transmitir en vivo los partidos por medio de la red del instituto. Así mismo, en el auditorio principal (que ha albergado las pláticas de personalidades como Ada Yonath, ganadora del Nobel de Química de este año) el partido de México vs Sudáfrica será proyectado en la pantallota, se echará mano del equipo de audio y se recorrerán las evaluaciones orales de fin de curso al término del juego, porque, claro, interferían con el partido. Aaaah, ironías de la vida. Es material como para un capítulo de South Park.

De todas formas yo no soy de esos amargueitors que se toman todo demasiado en serio (¡ja! ¿autoengaño?) y que creen que el país se va a hundir por el hecho de que veamos los partidos de la selección, y que se nos va a embotar la mente y vamos a perder 10 puntos de IQ por cada 15 minutos de juego que veamos, convirtiéndonos en zombies futboleros de manera irreversible. No. Les tengo noticias a dichos amargueitors: pecan de lo mismo que critican. Todo este asunto es divertido e inofensivo, siempre y cuando se mantenga en la justa proporción y se le vea como lo que es: un juego de futbol. Ya. No hay necesidad de inflar todo ad absurdum, en ninguna dirección.

Hablando de, mis cuates y yo estábamos muy emocionados planeando abastecernos con cerveza, nachos y demás botanas adecuadas (sándwiches no, por favor) para disfrutar del juego el viernes, hasta que caímos en la cuenta de que estaríamos cheleando y desayunando nachos y hot nuts a las 8 de la mañana. De alguna forma, no se siente natural, creo que me faltan varios grados de decadencia para llegar a eso.

El próximo será un post en forma, lo prometo. :)


Saludos,

Dámaris